2007/01/20

Concluyendo la visita



Es increíble cuándo, sin anunciarse, la vida nos plantea misiones inaplazables. Esa tarde, de vuelta en su casa y concluyendo nuestro encuentro, se me brindó la oportunidad de dar a Ardjan una lección pedagógica indeleble: después que él demostrara lo hasta ahora aprendido en sus clases de guitarra, tomé el instrumento para decirle, sin palabras, "mira lo que puedes llegar a ser, si no te aplicas desde ahora y con dedicación a hacer música". Ánimo y hasta un futuro recital, que es como los españoles [incluso los catalanes] le llaman a lo que en esa otra porción del planeta donde se habla el mismo idioma, conocemos como concierto.

Kommentare:

VILLAMIX hat gesagt…

En los días de navidad y de mi reciente cumpleaños estuve esperando a que algún alma caritativa me comprara una guitarra de la cual me encargue de hablarles todas las veces que me fue posible (obviamente un quiero y no un necesito) pero que al final ninguno fue capaz de comprar.

Sin embargo, dos de mis hermanas haciendo gala de su conocimiento hacia mi (ellas dicen: regalarle a sumercé algo si es muy jodido!) me dieron un dinerillo de regalo de cumpleaños con el que me dirigí de inmediato a la carrera séptima con 60 y me compre mi primera guitarra! jajaja, si, mi primera guitarra a los 37.

Estoy feliz torturando a mi nueva guitarra y a mi familia intentando hacer lo mejor posible con un "Manual de iniciación" hecho con fotocopias y con una ortografía digna de un cantante de reguetón.

Mi meta es poder tararear las canciones que mas me gustan de Calamaro y una que otra que por ahi me divierte y cuya baja complejidad va a permitir que yo llegue algún día a hacerla sonar en mi guitarra marca "La Colombianita".

Oliver Plata hat gesagt…

Qué bueno que la gente que lo conoce salvaguarde el sagrado derecho a mantener un gusto propio y admitir que es mejor para todos, en lugar de llevarse malas sorpresas, dejar que cada uno elija lo que mejor le guste.
Y sí, habrán pensado para qué una guitarra a estas alturas, si ni sabe tocar: precisamente.
Sigo confirmando que las cosas llegan en el momento que les corresponde y no cuando uno cree poder programarlas.
Me refiero a esa parte de nuestra niñez que pasamos frente a su Hammond, a mi Yamaha y Javito violín al hombro, mientras los demás hacían lo que hacían. Alguien nos preguntó si era lo que realmente queríamos hacer en ese momento? A mi nadie. Es igual.
Espero que los logros con la nueva iniciativa de la guitarra lo mantengan activo. Es buena compañía, el instrumento que se hace abrazar y recuerda la importancia del tacto, de la delicadeza.
Un día de estos tocamos juntos, a ver cómo suena...