2006/02/23

Was höre ich gerade? ¿Que escucho ahora?



*Foto: www.jackjohnsonmusic.com*

Seit langem und danke meinem guten Freud Benjamin Kurtz lernte ich Jack Johnson kennen. Es war seine gegenangebot als ich ihm Ben Harper vorgestellt habe. Nicht zufälligerweise sind die beide Künstler gut befreundet und arbeiten oft zusammen.
Singer /Songwriter, Surfer, Filmemacher, bescheiden, ist für mich Jack Johnson etwa ein Vorbild, wenn nicht ein Spiegel. Da er macht viele Sachen die ich entweder mache oder machen möchte, oder ist seine Art und Weise denken und das Leben zu betrachten meinen auch sehr ähnlich. Und die Musik ist einfach gut! Selbst wenn ich mich gerade mit der Gitarre beschäftige.

Definitivamente el común denominador de los cantaautores de la década, Jack Johnson es uno de esos "artistas integrales" que produjo el cambio de milenio [digo yo, que cada cambio de siglo, más de milenio, hay tensiones que generan movimientos; los ejemplos sobran]: ya sé ya sé: la fórmula se volvió todo un cliché, suena caricaturesca, pero Johnson realmente logra hacer muchas cosas sin problema. Incluso, me atrevo a adivinar la fórmula para que lo logre con tanto éxito: simplemente hace lo que le gusta por eso, porque le gusta. Y no posa de nada, es alguien que hace cosas y las hace bien, con ganas, con amor. Sin posar de salvar al mundo con su obra, pero eso sí, con un mensaje, un contenido de honestidad en sus textos, en la música con que los complementa y en su propio estilo de vida, completamente consecuente. Se ha comercializado, es evidente. Pero hoy nada ni nadie está exento de ello. Y si así fueran todos los productos que genera el mercado, estaríamos salvados por el comercio!
O dicho de otra manera, mercado y filosofía serían una misma cosa, además buena.
En fin, véanlo, escúchenlo y juzguen: visiten su página web
Incluso, al ver la página ya se ve lo que he venido diciendo: nada sobra, ninguna ostentación, lo elemental, derivando inevitablemente a la armonía, al equilibrio de lo consecuente, la medida justa.

Kommentare:

VILLAMIX hat gesagt…

No se si la respuesta adecuada al tema debería ser: “oh si, que bueno es Johnson” o “que lindas melodías llegaron a mis oídos gracias a la virtuosa interpretación”

No, no he escuchado nunca al Señor Johnson, ni lo había oído nombrar nunca, lo que si me parece interesante del artículo es el comentario acerca de la comercialización.

Que pedantes aquellos oídos que desprecian a músicos y/o canciones (Temas como diría una que otra garbimba Bogotana) por que suenan en una emisora o por que su autor/interprete ha logrado vender miles de copias, es motivo de vergüenza tener el gusto musical de millones de personas?, son sus oídos tan exquisitos que solo pueden escuchar música que un critico igual de pedante a ellos aprueba?

Es cierto y hay múltiples ejemplos de emisoras que nos pasan cualquier cantidad de basura a diario, pero también es cierto que muchas emisoras encuentran a buenos músicos y los hacen parte de su programación, y si, ahí llega el problema, a los fieles oyentes les gusta la canción y empiezan a pedirla, y claro, la falta de recursos hace que esa buena canción suene tres veces cada hora y terminemos, aburridos, enfermos, con sobredosis, ya no queremos escuchar mas ese maldito “sonsonete”. Gracias a Dios las cosas buenas superan el tiempo y a los programadores de las emisoras, por eso después de un merecido respiro (uno o dos años) volvemos a escuchar ESA canción, y ya no es un sonsonete, ya no esta de moda, ahora descubrimos en ella brillantes riffs, melodías que ya se convirtieron en un clásico.

Por ahora me pondré en la tarea de escuchar a Johnson, darle a mi oído el beneficio del libre albedrío y que ese hijuemadre decida si esta de acuerdo con Oli.

Oliver Plata hat gesagt…

Por supuesto que lo que se genera en los comentarios a lo publicado en un blog es respuesta, el "feedback". Y por eso, no hay una adecuada, todas son válidas. No hay que complacer, o estar de acuerdo. Pero sí aprecio especialmente–como lo hacen todos los que deciden dedicar a "alimentar" un blog–, que hagan sus comentarios a los temas expuestos, a las imágenes, pidan aclaraciones, hagan correcciones, que se manifiesten de cualquier forma desde el otro lado de este diario, o –como hace años no le llamaba a esta clase de registros– bitácora.

El intento de escibir lo que se hace, a dónde se viaja, qué música se oye, la gente que se conoce es, en su más elemental propósito, una invitación, un aporte, abrir opciones al común aislamiento al que nos lleva la rutina, o estar desempeñándonos en un oficio, en un campo específico, en un ambiente que termina por cegarnos de lo que hay "afuera". Otra posibilidad. Y lo mejor, cada uno es libre de ir, de explorar, o de permanecer en la comodidad de lo conocido.

Definitivamente hay que ser capaz de escucharlo todo, para tener el criterio de clasificación, diferenciar lo bueno de lo malo: TODO es trabajo, pero algunos de ellos ofenden; esencialmente por las estructuras con que son construidos, la baja o nula exigencia, o la vacuidad de sus mensajes. Y no se trata de ir por la vida unos pisos más arriba de los demás; pero hay alternativas, y cada quien elige las suyas: la ruptura viene cuando esas alternativas no están garantizadas y sólo hay espacio para lo mediocre, todo con el pretexto de que lo otro [no digo mejor o peor, sólo diferente del parfil del programador] no [se] vende.

Ese, el libre albedrío, cuando va de la mano de la objetiva justicia, siempre es buen consejero. Lo peor que puede pasar es que no guste y ya. O no ahora: a veces estamos para escuchar unas cosas, a veces no. Viva la música!