
En Maastricht, en el parqueadero[subterráneo] del centro, donde está el hotel donde me hospedo, el VW Bus de Ben fue abierto. Todo revuelto, como si hubieran buscado algo específico y solamente eso, porque no se llevaron nada, hasta donde revisamos. Eso hizo incluir en el plan del día una visita a la Policía para hacer el denuncio y lograr que el seguro pague la reparación de las cerraduras.
Una construcción amable, transparente, con infinidad de estaciones [pantallas] interactivas, impresos informativos bien diseñados, hasta una exhibición en vitrinas de los diferentes uniformes lucidos en Holanda y sus territorios fuera de Europa. La presentación y atención de sus dependientes impecable, diligente, sensible y esmerada.
Institucionalmente, una imagen que deja indudablemente una muy positiva impresión.